domingo, 26 de agosto de 2012

Si me preguntan...


Si hoy me preguntan con que escritor/poeta me identifico por su forma de escribir, indudablemente les diré que vengo de la escuela de Nicanor Parra, de este atipoeta con su deliciosa manera de ironizar la prosa.


CAMBIOS DE NOMBRE
A los amantes de las bellas letras
Hago llegar mis mejores deseos
Voy a cambiar de nombre a algunas cosas.
Mi posición es ésta:
El poeta no cumple su palabra
Si no cambia los nombres de las cosas.
¿Con qué razón el sol
Ha de seguir llamándose sol?
¡Pido que se llame Micifuz
El de las botas de cuarenta leguas!
¿Mis zapatos parecen ataúdes?
Sepan que desde hoy en adelante
Los zapatos se llaman ataúdes.
Comuníquese, anótese y publíquese
Que los zapatos han cambiado de nombre:
Desde ahora se llaman ataúdes.
Bueno, la noche es larga
Todo poeta que se estime a sí mismo
Debe tener su propio diccionario
Y antes que se me olvide
Al propio dios hay que cambiarle nombre
Que cada cual lo llame como quiera:
Ese es un problema personal.

Las mujeres que escriben tambien son peligrosas.


Esta frase se solía decir mucho incluso hasta principios del siglo xx , ya que se consideraba que las mujeres capaces de semejante acto de rebeldía eran sumamente peligrosas , veníamos de una sociedad altamente  machista la cual repudiaba todo oficio que pudiese adquirir la mujer al igual que el hombre por lo que las mujeres que se animaban a hacerlo debían esconderse utilizando seudónimos masculinos ocultándose en el escudo de un hombre quienes muchas veces se aprovechaban de ello para sacar rédito propio.
Fue ardua la lucha durante años para entender que nuestro género podía enriquecer muchísimo a la literatura y fue mucha la lucha por la libertad de expresión plena.
Pero los tiempos cambiaron y hoy podemos disfrutar de escribir tanto como el lector puede disfrutar leyéndonos. Seguimos transmitiendo en nuestros escritos el alma mater de la mujer, corazón, revolución, pasión y sensibilidad. Damos vida dentro y fuera de la realidad y eso déjenme decirles es algo que todos debemos valorar muchísimo, sin desperdiciar un segundo.
Este hermoso oficio de escribir nos ha revalorizado muchísimo desde el ámbito cultural, nos ha dado nada más y nada menos que la posibilidad de " contar”.
Soy muy partidaria de admirar el toque femenino que le pone cada una de nosotras a los poemas, cuentos o notas, es como ese sutil toque de marcar una diferencia que paradójicamente radica en la igualdad ante la sociedad de ambos géneros.
Estos son tiempos de revuelta y libertad claramente, de agarrar el lápiz, la lapicera o Word y dar rienda suelta a la imaginación o a la crudeza de la realidad, marcando con trazo grueso preferentemente  nuestros sueños y con el fino nuestros miedos.


Miedo solo puede tener el que no se anime a leernos.

Les recomiendo leerlo, previamente lean " las mujeres que leen son peligrosas" que es la primera saga.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Puede que sea asi.


Contando mis pasos al andar,
tal vez pueda dividir mis piernas
al caminar, ya sé que no es fácil
intentar pero más cansa fracasar sin
probar. 






7:25


Me veo ingresando cuan déjà vu de los últimos 4 años,

a la cúspide de la poesía alimentaria. Su aroma es el perfume

que Paris aun no ha podido inventar; quienes atienden allí

son 2 heroínas del madrugar, recitando siempre el mismo verso

: “ cuatro no?”  Como si fuesen matemáticas visionarias.  

Es un lugar de espacio reducido en el cual entran un montón 

de caras  con gesticulaciones raras, pero al salir son todas

iguales, la satisfacción de un buen desayuno!

Pero la cuestion de esta secuencia es que el sabor

de su mejor prosa solo se puede degustar en mi ciudad.

sábado, 18 de agosto de 2012

De donde viene ese grito?



Del corpiño que ahorca para dejar el busto más arriba,
del encaje que pica pero te deja más sexi, de todas esas
caras presas del transporte público a las 8 de la mañana
de la botella de cerveza a la mitad guardada hace 2 días
en la heladera , de una vereda sin niños , de una piel sin
suavidad , de los agujeros de las medias , de una moto
cargada de a tres , del maldito clavo de la silla ,  del jeans
que no pasa , del domingo llegando a su fin , de las zapatillas
que hay que jubilar , del disco que no se compra , del libro
que no vende.

 
 
 
Cuantos gritos…

Santiago Motorizado.




Interesantísima nota a un gran artista que nos deja una importante moraleja acerca de la nueva generación de artistas.
Escribir es asi , un viaje de ida y en moto.






Ilustracion : Sofia Crivisqui
Texto : Yael Crivisqui.

Trabajamos desde el arte y la cultura porque creemos que es la única forma de generar identidad y de aportar un granito de arena a una política más inclusiva.